Las C encargadas de la estrategia de marketing de una empresa

El marketing es hoy en día una de las ramas más importantes dentro de la organización de cualquier empresa. Una estrategia adecuada en este campo nos puede permitir aumentar el nivel de éxito de nuestro proyecto. Para lograrlo, es necesario que contemos con una persona encargada de la coordinación y la gestión del planteamiento con el que vamos a buscar el mayor crecimiento posible de nuestra idea.

¿Cuál es el papel del CMO?

Esa persona no es otra que el Chief Marketing Officer (CMO), que sería lo que conocemos como director de marketing. Este puesto es el responsable de la estrategia y las acciones establecidas en el plan de marketing. Entre sus características, un CMO debe tener buena capacidad de análisis, cualidades para la creatividad individual y colectiva, sin olvidar una actitud de liderazgo con la que armonizar las propuestas de los miembros de su equipo. Otro rasgo a destacar es su espíritu innovador y emprendedor con el que conocer y adaptarse a todas las novedades que ofrezca el mercado.

Uno de los aspectos fundamentales del marketing de una empresa es la estrategia, siempre enfocada a conseguir los objetivos marcados inicialmente. En ese sentido, la comunicación con otros departamentos resulta clave. El CMO está continuamente en contacto con distintos perfiles de responsabilidad dentro de su organización, como el CEO, el COO o el CCO. Su actitud y aptitud serán recursos de gran trascendencia para que nuestra empresa aumente sus ventas o para que nuestros resultados se aproximen a las metas propuestas.

En un entorno tan cambiante y en continua evolución, un CMO no puede permanecer ajeno ante la aparición de nuevas tecnologías o frente a la importancia de las tendencias más destacadas. Las redes sociales, el aumento del consumo de vídeos entre los usuarios o la inmersión de los dispositivos móviles, donde destaca el creciente uso de apps, son algunos de los retos a los que debe enfrentarse para optimizar al máximo su presupuesto de acción.

Como decíamos, lejos de lo que una C nos invita a pensar ─la percepción de un despacho oval desconectado de toda la realidad del trabajo diario─ un CMO no está solo en una gran oficina en la que analiza continuamente los resultados de las campañas de sus clientes. Para ejecutar cada una de sus funciones, está acompañado de los miembros de su equipo de trabajo, entre los que se encuentran el Social Media Manager (SMM), el Community Manager (CM) y el Chief Branding Officer (CBO). La combinación de esfuerzos de cada uno de ellos es lo que hará posible el desarrollo adecuado de la estrategia de marketing.

El Chief Branding Officer. ¿Qué es un CBO?

Es el responsable de la gestión de la marca, el encargado de que la percepción de la imagen externa responda a los principios que nos hemos marcado. No menos importante es su rol a la hora de corregir aquellos aspectos que puedan perjudicar la idea que los clientes y usuarios tienen sobre nuestra empresa. Aunque pueda tratarse de un puesto de reciente aparición, un CBO puede participar en ámbitos como las relaciones públicas, el marketing, el diseño o la atención al cliente.

¿Quién es el Social Media Manager?

La presencia en redes sociales se ha convertido en un elemento fundamental en el mundo de la empresa. La gestión de nuestros perfiles en Twitter, Facebook, Instagram o YouTube debe estar en manos de un profesional capacitado para ello. De eso se encarga un Social Media Manager. Sus principales funciones se centran principalmente en la planificación de la estrategia que se va a llevar a cabo en cada red social y en el control y análisis de las acciones llevadas a cabo y, como resultado, las interacciones de los usuarios con nuestros perfiles.

Las tareas del Community Manager

En estrecha colaboración con el SMM, el Community Manager es quien se encarga de ejecutar todas las acciones que se incluyen en el Plan de Social Media. La publicación de contenidos, la atención a los usuarios y la gestión de la comunidad son algunas de las tareas que el CM lleva a cabo. En ocasiones, sus funciones están relacionadas con las del Content Manager por su relación con los contenidos que se comparten en nuestros perfiles de redes sociales. Si hablamos de sus características, sin duda alguna, empatizar con el usuario debe ser una de sus cualidades más destacadas.