Las C tecnológicas: el CTO y el CIO

Las nuevas nomenclaturas que poco a poco echan el ancla en nuestras conversaciones diarias pueden generar, por su variedad y, sobre todo, por la gran velocidad con la que se instalan, cierta confusión. Buen ejemplo de ello es el interminable listado de C que nos vienen a la mente cuando hablamos de la dirección de las empresas. Son todos términos en inglés, algo que ya per se podría dificultarnos su asimilación, pero la cosa se complica cuando todos, además, son casi visualmente idénticos: siglas de tres o cuatro letras que empiezan por C. Recientemente hablábamos de la cabeza más visible de una empresa, su CEO. Hoy rescataremos de este mar de siglas confusas a otra de estas C: el Chief Technology Officer, CTO para los amigos.

A menudo escuchamos los nombres de famosos CTOs, como Werner Vogels (Amazon) o Brian Stevens (Google Cloud), o de CIOs, como Ben Fried (Google).¿Pero qué significan estas siglas? El CTO es el puesto ejecutivo más alto dentro del área técnica y tecnológica de una compañía. Su caso es especialmente intrincado, ya que hasta hace relativamente poco las tareas del Chief Technology Officer y del Chief Information Officer (CIO) no estaban diferenciadas y todas confluían en la figura del segundo. Sin embargo, con el ascenso de las nuevas tecnologías de la información y su rápida implantación en el seno de las empresas, poco a poco se hizo necesario perfilar una figura independiente que liderara la parte más tecnológica. Las diferencias son muy sutiles, pero suficientes para escindir estas dos importantísimas piezas: mientras que el CIO se centra en los procesos tecnológicos y en los sistemas de información, el CTO es el responsable de la estrategia y la planificación.

¿Cuáles son las funciones de un CTO?

Como hemos visto, el CTO es el puesto máximo en el área tecnológica de una compañía. Y, como dice la famosa frase, un gran poder conlleva una gran responsabilidad. La suya es una visión global, estratégica, que apunta hacia el largo plazo. Se encarga de diseñar, planificar y aplicar las políticas y los procedimientos, de trabajar por la mejora de los productos y servicios ofrecidos a los clientes y de impulsar estrategias para el incremento de los ingresos. Además, entre sus funciones figura el análisis del retorno de la inversión y de la relación entre los costes y los beneficios en su área, la tecnología.

Mientras que el CIO se centra en los procesos tecnológicos y en los sistemas de información, el CTO es el responsable de la estrategia y la planificación.

Además de todas estas funciones y otras muchas, el CTO es también responsable de diseñar, aplicar y de velar por el cumplimiento de la cultura técnológica de la empresa. Es el encargado de guiar a los empleados hacia los objetivos tecnológicos previamente establecidos y de ser el principal impulsor de la transformación digital de la empresa, máxime en un contexto de constante cambio, en la que la capacidad de ser camaleónicos se vuelve un rasgo esencial para la supervivencia y el éxito de las empresas.

¿Qué capacidades caracterizan a un CTO?

Manejar el timón tecnológico de una empresa requiere un amplio abanico de aptitudes que todo Chief Technology Officer debe poseer. No hay que olvidar que este rol es la pieza que une la tecnología de la empresa con el mundo exterior. Damos por supuesto lo más obvio: una formación y una larga experiencia en el sector de la tecnología. Pero no solo eso. Además, un CTO debe tener las siguientes capacidades:

  • Aprendizaje constante: no basta con saber mucho, sino que debe ser capaz de liderar el ámbito tecnológico al ritmo que este cambia. Un buen CTO debe estar, por lo tanto, continuamente informado y actualizado.
  • Coordinación de equipos. Pueden ser muchos los departamentos y grupos de trabajo que formen parte de la sección tecnológica de una compañía, y el CTO debe ser capaz de organizar adecuadamente la carga de trabajo entre ellos y de saber transmitir a cada empleado su importancia y su papel en el logro de los objetivos tecnológicos de la empresa.
  • Visión de negocio. Para conseguir una mayor eficiencia y unos mayores beneficios, el CTO necesita comprender muy bien cómo funciona la empresa y qué rol cumple la tecnología en la actividad de esta.
  • Comunicación. Como responsable de la cultura tecnológica de la empresa, es importante que esta figura transmita adecuadamente el importantísimo valor de la tecnología en la compañía y que transmita a los empleados cuáles son los objetivos hacia los que tienen que avanzar . Además, es importante que mantenga una relación fluida con el departamento de comunicación, manteniéndolo siempre informado sobre los avances y nuevos proyectos.
  • Innovación. La velocidad del cambio digital en el entorno empresarial convierte en indispensable una actitud innovadora por parte del CTO, que debe caminar al ritmo del cambio y tener la habilidad de adaptar las estrategias y los procedimientos a las nuevas demandas del mundo digital.

¿Y qué es un CIO?

En ocasiones determinar dónde acaba un CTO y empieza un CIO puede provocar dudas. Es posible que en algunas empresas incluso compartan las tareas. Sin embargo, hay diferencias sustanciales entre el CIO y el CTO. Mientras que el Chief Information Officer (CIO) el responsable de los sistemas de tecnologías de la información y su perspectiva es la de los procesos y la planificación, el CTO orienta su trabajo hacia una estrategia de mejora del producto final. Te contamos cuáles son las funciones principales del CIO:

  • Análisis de los beneficios que la aplicación de las nuevas tecnologías puede reportar al funcionamiento y a la cuenta de resultados de la empresa.
  • A través de un profundo conocimiento de la organización y del contexto tecnológico en el que esta se mueve, un CIO debe ser capaz de identificar cuáles de esas nuevas tecnologías interesa más aplicar.
  • Una vez aplicadas, otra de las tareas que desempeña el Chief Information Officer es la observación y la posterior evaluación de esta aplicación, con el objetivo de establecer si está siendo positiva y cómo se puede optimizar su uso.