Open Day en La Farola: ‘Introducción al Control de Gestión’

¡Nos encanta abrir las puertas de nuestros espacios! El próximo 30 de enero celebramos un nuevo Open Day en La Farola, nuestro espacio de crowdworking de Málaga. Además de conocer de cerca cómo se trabaja en nuestros espacios de crowdworking, en este evento podrás aprovechar para conocer todas las claves para controlar con éxito la gestión de una startup.

Esta sesión, que tendrá lugar a las 16.30 h, estará a cargo de la Asociación de Responsables Financieros y Controllers (ARFYC). Se pondrán sobre la mesa cuestiones tan esenciales en la marcha de una empresa como son los resultados, la rentabilidad, los presupuestos o los costes de una empresa. ¡No te quedes con ninguna duda!

Open Day La Farola

Estos son los ponentes que nos acompañarán en este nuevo Open Day, un conjunto de expertos de reconocido prestigio en el ámbito de la gestión empresarial:

Juan Miguel Jurado González: desde hace tres años, director financiero en Becton Dickinson. Ha ocupado este mismo cargo en otras empresas, como ARX Automatización de Farmacias.

Rafael Razquín Orbegozo. Desde hace más de 11 años es socio gerente en Distribuciones Ederbel.

Jorge Aparicio González, socio de Solver Legal SLP.

Carlos Lucas Martín, actuario en Pont Grup.

Sanjay Shadadpuri Gómez, consultor ERP. Neteris Consulting.

Si quieres conocer cómo se trabaja en nuestros espacios de crowdworking y asistir a esta interesantísima sesión, ¡pásate por este nuevo Open Day! 😉 Te esperamos el 30 de enero a las 16.30 h.

Pacto de Socios: las reglas del juego

En la gestión de una startup no es todo jauja y crecimiento. Que todo esté bien atado es una tarea que facilita y alivia posibles conflictos en el futuro. Ocurre si emprendemos solos pero, sobre todo, cuando lo hacemos con alguien. Al emprender junto a otros socios no podemos dejar nada al azar.  

El Pacto de Socios nos ayuda a que esto pueda hacerse realidad, a que todo esté bien sujeto bajo la firma de este documento legal. Es fundamental para la buena gestión de una startup. Se trata de un acuerdo que nos ayudará en la resolución de conflictos mediante una serie de cláusulas y condiciones y cuyo propósito es regular las relaciones internas dentro de la sociedad para garantizar la continuidad del proyecto.

Pero no, no es un documento obligatorio por ley. Se trata de un documento de naturaleza inter-pares, es decir, su eficacia se limita a las personas que lo firman, las cuales quedarán obligadas entre sí. De hecho, aunque no obligatorio por ley, el Pacto de Socios servirá para exigir indemnizaciones y reclamaciones en caso de que el acuerdo haya sido incumplido. La situación ideal es que contemos con un buen abogado que conozca en profundidad el funcionamiento de las startups.

Es habitual que los emprendedores que inician su actividad con una startup se rodeen de conocidos y amigos, de personas cercanas con las que el desafío inicial se hace más llevadero. Mucha confianza, grandes metas y un contacto continuo. Así suele ser la relación de los socios al empezar con un proyecto innovador de estas características. Sin embargo, estos factores no aseguran que no puedan existir conflictos futuros por desacuerdos en cualquiera de la decena de puntos a tratar para el funcionamiento de la empresa.

Por eso, un Pacto de Socios debe firmarse en el momento en el que se constituye una sociedad o en cualquier momento que suponga otro punto de inflexión en la empresa, como puede ser la entrada de un nuevo socio o una inversión. En este último caso es importante contar con dicho documento, ya que le dará seguridad a los inversores.

El contenido del Pacto de Socios

Los aspectos que debe contemplar el Pacto de Socios son los siguientes:

  1. Identificación de las partes que intervienen en el acuerdo: datos personales de las personas físicas o figuras jurídicas.
  2. Exposición del motivo del documento, donde se reflejan las participaciones accionariales de los socios y se identifica al órgano de gobierno de la sociedad.
  3. Cláusulas, donde se agregan todas las condiciones que los socios estimen oportunas para el buen funcionamiento de la startup.

Además, en el documento no pueden faltar otros puntos de relevancia, como son el compromiso de permanencia (es habitual que los socios quieran desprenderse del proyecto si las cuentas no van como esperaban y es importante el compromiso de continuar más allá de los resultados inmediatos), la exclusividad (no tiene por qué ser absoluta, pero sí al menos en el mismo sector o actividad), la no competencia (donde se comprometen a no llevar a cabo una actividad económica de carácter similar de forma paralela), los sueldos (una cláusula que fija la dotación económica que percibirá mensualmente cada socio), la dedicación (para fijar las horas efectivas de trabajo que se dedican a la startup), las funciones de cada socio (tareas a las que cada socio se compromete llevar a cabo), cómo se regula la transmisión de acciones (en caso de nuevos socios o cuando uno abandone el proyecto) o los activos aportados por los emprendedores a la startup (software, hardware, dominios…).